El legado del marques de Ovando y los Misioneros de la Preciosa Sangre

Don Vicente Mariano de Ovando Solís y Perero (1783-1864), III Marqués de Ovando (en su origen, marquesado de Brindis). Fue un rico hacendado cacereños, que en varias ocasiones rigió la villa. En 1824 fue nombrado gentilhombre de Cámara de Fernando VII. A la muerte del monarca en 1833, abrazó la causa del Infante don Carlos, convirtiéndose en un significado Carlista. Cuando los ejércitos liberales afirmaron la corona hispana en las sienes de Isabel II tras el abrazo de Vergara en 1839, decide emigrar a Italia, donde contraerá matrimonio ya sexagenario. Será en aquel país donde tenga conocimiento de la Congregación de los Misioneros de la Preciosa Sangre, institución de gran prestigio por aquellas fechas debido al testimonio evangélico y misional de sus miembros a lo largo de todo el territorio italiano.


El marqués, profundamente conmovido por la labor de aquellos sacerdotes, hará testamento en 1856 a favor de la congregación legándoles gran parte de su fortuna, entre las que se encontraban la Casa del Sol y la Casa de la Cuesta de la Compañía con la finalidad de que se estableciera "un Instituto del PP. Misioneros del Búfalo... si llegara el caso que no haya dificultad que esta asociación o Instituto se funde como Comunidad Religiosa perpetua es mi voluntad hacerles entera y absoluta donación de todos los bienes y rentas durante su existencia."


Aunque don Vicente de Ovando fallecerá en 1864, no será hasta el año 1898 cuando llegue el primero de los padres misioneros a la ciudad de Cáceres, D. Bartolomeo Corradini. A este sacerdote le seguirán otros como el P. Octavio Zavatta y el H. Luis Bufalini ejerciendo ambos su apostolado en misiones populares. Los misioneros en su afán de incrementar las vocaciones abren las puertas de su casa a diversos jóvenes, pero a la mayoría les atraían otros intereses más que los propios de la vocación religiosa; por eso su permanencia en la Casa del Sol fue muy limitada.


Los misioneros venidos de Italia permanecerán en Cáceres hasta el año 1939, en que serán sustituidos por padres alemanes de la Provincia Teutónica. No seŕa hasta el año 1960 en que los misioneros ibéricos se hacen cargo de la dirección del Vicariato. El primer Vicario de origen hispano sería el P. José Outeiriño Lage.

La presencia en la Provincia Ibérica (España, Portugal y Guinea Bissau) de la congregación fundada por el padre Búfalo se encuentra representada en las siguientes fundaciones:


-Cáceres (España): Casa Madre, con una Comunidad secular y Casa de Misión.

-Fuente de Cantos (España): Colegio San Francisco Javier.

-Madrid (España): centros parroquiales en los barrios de La Fortuna y Orcasitas.

-Villaviçosa (Portugal): Parroquia de San Bartolomé, comunidad y, seminario.

-Proença a Nova (Portugal): Colegio, seminario y misión.

-Verride (Portugal): La más joven de las casas. Actual seminario mayor de las comunidades lusas

-Safim (Guinea Bissau): Parroquia y Misión.

-Bisakil (Guinea Bissau): Casa para seminaristas.


El 23 de abril del año 2012 se constituye a iniciativa de los PP Misioneros de la Preciosa Sangre, la Fundación Gaspar del Búfalo con la intención de gestionar el patrimonio del legado y favorecer la consecución de los fines y objetivos propuestos.